Españolito que vienes / al mundo, te guarde Dios. / Una de las dos Españas / ha de helarte el corazón, dice Machado, a mí, más que helármelo me lo inflaman, exacerban sus pulsaciones, convulsionan mis tripas. Las dos me desesperan, me jeringan y… me entristecen por igual.
La vida es un proceso de autodestrucción vivido conscientemente por unos, ignorado para otros. Cuando uno conoce se destruye.
“… podrían convertirse en motores individuales de progreso social y económico”. Así ve la Ministra de Vivienda a los jóvenes que buscan emanciparse del nido paterno.
Joyce sobre el Ulises: “Puse tantos enigmas y rompecabezas que mi obra mantendrá ocupados a los profesores discutiendo por siglos lo que quise decir: es la única manera de asegurarse la propia inmortalidad”. La única no, ahí están: Homero, Platón, Cervantes, Baudelaire, Schopenhauer, Tolstoi, Nietzsche, Proust…
Puede que la Historia enseñe algo, pero la incapacidad de aprendizaje del hombre en este ámbito es tan palmaria que todo este conocimiento de siglos no vale de nada.
Pasar por la vida sin herir innecesariamente a los demás. Ésta es toda mi ética.